Munay warmi (mujer hermosa), está basada en la historia de esfuerzo y trabajo de Fidelina Canaza, un mujer quechua de 58 años de edad; ella y su esposo viven de la producción de café en el distrito de Alto Inambari, el cual está localizado a 9 horas de Juliaca en Puno, Perú. Su trabajo en la chacra (tierra de siembra) finaliza cuando ellos llevan su café a través de las largas rutas que deben caminar para entregar su producto en el centro de acopio de café del distrito, la ruta que deben hacer consiste en atravesar montañas boscosas típicas de la selva peruana y largas rutas en carretera hasta llegar al pueblo.
El objetivo o el principal objetivo para ellos, es vender su producto y posteriormente recibir el pago por el arduo trabajo que realizan, sin embargo, existe una realidad y es que, hoy en día la cantidad de productores de café ha disminuido debido a las muchas dificultades y esfuerzos que deben realizar para la obtención del pago de su café. Entre las dificultades que se les presentan se encuentra el transporte y la comercialización así como también, la edad avanzada de la mayoría de los productores, debido a que la mayoría de la población joven migra a las ciudades por mayores y mejores oportunidades laborales.